Nuevo puesto de trabajo

Nada hace más feliz a un padre ver a sus hijos felices; pero que mi hijo Nacho haya decidido seguir los pasos de esta hermosa tradición familiar, me llena de orgullo. Así pues, de la misma manera que en 1985 cuando empecé ha estudiar relojería mi padre me regaló mi primera mesa de trabajo, la cual aun conservo,con esa misma ilusión le he regalado a mi hijo Nacho su primera mesa de trabajo. Sé que es digno de trabajar en ella y espero que las horas que pase tras ella sean tan felices como las mías.

Manel Alabart

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